
Aldama, Chih., 16 de noviembre — El Aeródromo Rodolfo Amparán Rosales, en el municipio de Aldama, se vistió de gala este fin de semana al llevar a cabo la tercera edición de la Reunión Aérea, un evento que desde hace tres años reúne a pilotos, aficionados y familias para celebrar la historia y la pasión por la aviación. Este año, el evento incluyó un anuncio histórico: la apertura oficial del Primer Museo de Aviación Civil en México, ubicado en las instalaciones del aeródromo.
Un tributo al pionero de la aviación civil

El museo rinde homenaje al capitán piloto aviador Rodolfo “Shorty” Amparán (1926-2016), una leyenda de la aviación chihuahuense y mexicana. Amparán, conocido por su habilidad y dedicación, realizó su primer vuelo solo en 1940, a los 14 años, desde el antiguo Campo Viejo, ahora glorieta Pancho Villa en Chihuahua. Su legado abarca más de 80 años en la aviación, con una trayectoria destacada como fundador de empresas aéreas y propietario de cerca de 30 aeronaves.
Historia en cada rincón


El museo cuenta con una extensa colección de fotografías históricas y aviones de épocas pasadas, incluidas piezas únicas utilizadas durante la Segunda Guerra Mundial, restauradas y conservadas con esmero. Estas reliquias ofrecen una ventana a los orígenes de la aviación civil en Chihuahua y al impacto que figuras como Amparán tuvieron en el desarrollo del sector en México.
Durante el evento, decenas de familias recorrieron los pasillos del museo, admirando las exhibiciones y aprendiendo sobre la evolución de la aviación. Para completar la experiencia, los asistentes disfrutaron de acrobacias aéreas y una muestra de aeronaves en funcionamiento, incluyendo avionetas de todos los tipos y hasta un mini helicóptero, que capturaron la atención de niños y adultos por igual.
La visión del presente y el futuro
Rodolfo Amparán, actual propietario del aeródromo y nieto del fundador, destacó que esta reunión no solo celebra el pasado, sino que busca fortalecer la comunidad aeronáutica del estado.
Uno de los objetivos principales del evento es fomentar la unión entre los aviadores locales y promover la creación de un club de aviación civil. Este club, sin fines de lucro, buscaría reunir a pilotos de Aldama, Chihuahua y Aquiles Serdán, promoviendo mayor seguridad y colaboración en la actividad aeronáutica.




Además, Amparán recordó que las instalaciones del aeródromo, inauguradas comercialmente en 1974, son hoy un punto de encuentro para tres escuelas de aviación civil que realizan sus prácticas en sus pistas. Este dinamismo refuerza el compromiso de la familia Amparán, ahora en su cuarta generación, con la promoción y desarrollo de la aviación en el estado.
Un legado que sigue volando alto
El capitán Rodolfo “Shorty” Amparán no solo dejó una marca imborrable en la historia de la aviación mexicana, sino también un modelo a seguir para las nuevas generaciones de pilotos. Con la inauguración del museo y la continuidad de la Reunión Aérea, el Aeródromo RAV consolida su papel como epicentro de la aviación civil en Chihuahua y como un espacio donde la pasión por volar sigue inspirando a todos.
Como diría “Shorty”: “¡A darle!”.
Muy bonito trabajo flaco, adelante
Muchas felicidades primo por ese gran logro del museo